Jeremías 2:13 dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”.
Nos habla de dos males o errores:
Error 1: Dejar a Dios, no tenerlo en cuenta a la hora de decidir en nuestra vida.
Error 2: Hacer algo en lugar de esperar la respuesta del Señor.
En este caso el ejemplo es cavar una cisterna (pozo que se hace para obtener o guardar agua).
Parece más fácil hacer el pozo sabiendo que allí abajo hay agua, que tener fe y pedirle a Dios que haga llover y suministre el agua de vida necesaria.
*Notemos que Dios habla de “Mi Pueblo”. Es un error que cometemos estando en su camino, como hijos de Él, siendo CRISTIANOS.
Es decir que buscamos la salida a situaciones de la vida con lo que tenemos a nuestro alcance en lugar de confiar en la Providencia Divina.
Por eso muchas veces cavamos nuestro propio pozo y nos terminamos hundiendo en el.
¡Es fundamental Aprender a Confiar en Dios y NO en nosotros mismos!
Haciendo lo que dice La Biblia: Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.
Proverbios 3:5
Resulta mas fácil si nos Apoyamos en las Promesas de Jesucristo:
Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Juan 4:14
Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. Apocalipsis 21:6
¿Dependeremos de Dios o confiaremos en nuestras propias fuerzas?



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