Estaba en un automóvil, un día bastante agradable para viajar, el aire acondicionado no funcionaba, pero las ventanillas sí, el aire recorría nuestro cuerpo, motivándonos a tener el mejor viaje de nuestras vidas, y lo fue.
¿Nuestro objetivo?, es secreto. Solo puedo decirte que era un largo viaje, y valía la pena… como si de una mafia se tratará, ¿matar personas?, claro. Ese es mi principal objetivo, quizás para eso fui creado.
En medio de la noche, mientras mis compañeros en el automóvil descansaban, todo se volvió claro… una luz descendía del cielo, resplandecía, brillaba, sentí escalofríos, y cerré mi ventana.
La luz se acercaba, extraterrestres grite!...
Comencé a escuchar una voz, ya no pude ver nada, me temo que perdí mi vista.
Al despertar al otro día, estaba al lado de la ruta, desperté a mis compañeros de inmediato, con desesperación, no podía ver!. Ellos vieron una luz, pero no oyeron nada.
Continuamos el viaje, cambie de conductor, mantenerme en vida, era mi prioridad en estos momentos. Cedo las llaves a mi “amigo” para que continúe el viaje.
Un viaje silencioso, lleno de expectativas y… lo confieso, tenia miedo, por primera vez.
Llegamos a la ciudad, se acercan nuestros allegados, aquellas personas que pensaban igual que yo.
Sorprendidos y a la vez preocupados, sus únicas palabras fueron:
- ¿Qué te paso en la vista?.
- Una luz blanca me encegueció por completo.
- ¿Hace cuantos meses estás así?
- Hace sólo 3 largos días.
- ¿Que viste?
- Lo que nunca creí ver… a Dios!...
Ésta historia, moderna, refleja un poco la conversión de Saulo (El Apóstol Pablo).
Dios quiere darte todo nuevo, solo debes cambiar tu forma de pensar, no solo saber la teoría, sino una experiencia con tu Padre, tu Creador.
Lo que crees que eres capaz de tener, dones, ministerio, talentos… es lo que determina tus acciones.
Pídele a Dios, que actúe en tu vida tal cual lo hizo con Pablo, y cambiaras completamente tu vida y tus objetivos…






Twitter
Myspace
Digg
Del.icio.us
Googlize this
Facebook
Meneame